Fluir Más [english]

[ESPAÑOL]

“Fluir Más” or “Flow More” is a personal project in which I use my HIV positive menstrual blood as a painting, to create drawings through which I can channel and express my emotions, thoughts and experiences about the cycles that surround my life.

Since last year I was wanting to do a project about HIV, cycles and art, although I was not sure about how I would develop it because I do not consider myself an artist, yet. However, during 2017 I opened myself to have a greater freedom of thoughts and to explain my biological, psychological and spiritual cycles, and how these are complemented by other cycles external to myself.

A while ago a friend gave me a menstrual cup, which I had never used before, despite having heard of it many times. In this 2018, just after the first full moon of the year, my period came, as if I was aligned with it, something that has been happening for several months now. It is at that moment when I return to the idea of ​​painting with menstrual blood, an idea that I had already heard, and having the menstrual cup, now allows me to do so.

Blood is one of four fuids that can transmit HIV, for this reason, for many girls, adolescents, young women and adults who live with HIV, a big stress can come with menstruation, and bring to our minds, month after month, the fear of infecting someone. In addition, the rest of the symptoms, which often we don’t want to deal with, menstruation becomes something to exclude from our reproductive health.

Therefore, “Flow More”, is about the recognition of our cycles, how we handle them from our multiple identities, and the process of redefining that part of us. It is about the “Flow” as the blood flows, with what is presented to us on the way, and “More” for the literal translation of the name of the positive sign in spanish. It’s not just menstrual blood, it’s blood that represents a cycle. Blood with HIV, blood that flows from my body in a non-violent way. It is blood that stops being infectious to paint itself all that it means.

 

 

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PRIMERO DE DICIEMBRE

No quisiera sonar clichosa cuando digo que “vivo con VIH los 365 días del año”, para señalar lo que conlleva vivir con VIH. Sin embargo, lo escribo igual, pues a mediados de noviembre, más o menos con la temporada de los cítricos, es que recibimos mayor atención, y se cosechan limonadas con nuestras historias. Pero el Huracán María se llevo bastante de mi energía y pues, hay luchas que se hacen chiquitas cuando ves el país en la crisis que no pensabas que llegaría en al menos cinco (5) años.

Para mí, el 1ero de diciembre, es para nosotrxs quienes vivimos con VIH, no necesariamente de prevención, pues eso se hace a diario, y aclaro, que no es que piense que no es necesaria. En el 1ero de diciembre no sucedió algo como lo que paso, por ejemplo, el 25 de noviembre, con las Hermanas Mirabal, o cerca del 8 de marzo cuando mas de 140 mujeres jóvenes trabajadoras murieron en el incendio en una fabrica en New York. Sin embargo, solo el pasado año, ¡SI! EN EL 2016, cerca de un (1) millón de personas fallecieron a causa de enfermedades relacionadas con el Sida en todo el mundo, mientras que, mas de un (1) millón, fueron diagnosticadas en todo el mundo. Mas 36 millones viviendo con VIH, y 35 millones adicionales que han fallecido. Pienso que esto amerita un día en el que se trate de quienes ya estamos en esas cifras y llevamos el virus en nuestra sangre, pues una de las fallas que hemos tenido, ha sido pensar que nuestras únicas problemáticas son de salud y su acceso, y el de postergar una mirada más integral y social al VIH. Me gustaría pensar que, de alguna manera, muchas estamos claras en que la prevención no es la única respuesta, pues esto no se trata tan solo de una Infección de Transmisión Sexual. No cuando vivimos en una sociedad que ve a quienes usan drogas y hacen trabajo sexual como criminales. Cuando nos violan en el paseo de la carretera, cuando asesinan a las mujeres trans y las tiran en los ríos, cuando constantemente acusan a quienes viven en los residenciales de mantenidas, cuando cierran escuelas y hay gente que apenas tiene agua para tomarse la medicación.

Reconozco que he tenido el espíritu quebrantado, pues nunca espere sentir tanta desolación por mi país, pero se va sanando y se regenera como una estrella de mar en nuestras playas que poco a poco se van descontaminando. Mentiría si dijera que la crisis actual no trastocó mi vida a nivel emocional y espiritual, y claramente eso es lo que no me deja sentarme a escribir más políticamente (y sobre el placer sexual), pero no existe un suceso en la vida que no me haya hecho cuestionarme más cosas que este, y es como recoger arroz del piso grano por grano. Algo interesante que aprendí de lo que va del 2017, es que una nunca deja de tener procesos de vida, pues cada etapa humana y de transición siempre es nueva y con cada una se rompen paradigmas y todo aquello que nos dijeron que debemos ser/tener/hacer, pero que no es. A veces esos procesos son dolorosos, y una hasta se autoflagela, porque se siente como si una nunca fuese suficiente, cuando sabemos que si lo putamente somos. Suficientemente activista, feminista, negra, solidaria, pobre, caribeña o positiva.

Este año ha sido en el que menos vinculada he estado, pues Puerto Rico ha sido candela este 2017, y algo que más o menos me decían, que necesitaba descubrirlo por mí misma era que, “no importa cuanto hagas afuera, hay cosas en nuestros países que necesitan ser trabajadas”. ¿Cómo puedo movilizarme en asuntos regionales o internacionales, cuando a nuestro país le recortan miles de dólares en salud? Cuestionamientos internos como estos me motivaron a sumarme a esfuerzos como los de la Colectiva Feminista en Construcción, porque a pesar de tener espacios en donde hacer abogacía en VIH, necesitaba conectar de otras maneras y transformar un poco mi activismo/lucha en mi país. Y es que las transformaciones no se dan desde arriba, sino desde las bases, las comunidades y nosotras las personas, lo que sucede arriba es puro cambio, sin minimizar, y el cambio es lo único constante en esta vida.

La muerte también es cambio, y algo que con frecuencia viene a la mente de una persona con un intento de suicidio fallido, es eso, el cambio. El cambio de las emociones, de las realidades, del virus, del adversario, de las prioridades, de la medicación, del cuerpo, del control, del miedo. Se piensa con frecuencia, pues puede ser común tener miedo al cambio y al cambio del miedo. Y que bien seria poder estar en control cuando todo parece ir bien pero menos tú. Pero es un secreto a voces el que no estamos para nada bien, simplemente no se reconoce maquillándolo con un positivismo invalidante feroz, así como hacen los programas en contra de la violencia de género de brindan talleres de maquillaje a sus participantes para la autoestima. Y disculpen que me salga del tema, pero a veces no logro distinguir entre lo que escribo con relación al VIH y todo lo que, de alguna manera, parece que no es. Y me pregunto si es deber mío exclusivo, plantear el tema del VIH en otros espacios donde la problemática principal no es el VIH, pero poco a poco aprendo a tener la interseccionalidad en mente cuando pienso en VIH siendo una mujer negra y pelá, pero genuinamente aun no sé si la interseccionalidad ya nos tendrá en mente a las positivas.

Se supone que el 1ero de Diciembre es el Dia Internacional en Respuesta al VIH, pero honestamente, cuando pienso en que mi tratamiento, independientemente de que pague o no, cuesta más de 2’000.00 mensuales; y que en una ciudad al otro lado del mundo haya 10 mil adolescentes sin tratamiento, que es casi la mitad de toda la población viviendo con VIH en Puerto Rico, me quedo sin respuesta. Que nueve (9) de cada diez (10) mujeres viviendo con VIH, haya experimentado al menos un tipo de violencia en su vida me deja sin respuesta. Que, en Estado Unidos, uno (1) de cada dos (2) hombres gay negros, y dos (2) de cada cuatro (4) hombres gay latinos se estén infectando, también. Que aún se nos complique ponernos de acuerdo entre grupos feministas y poblaciones claves como si el opresor hubiese cambiado, y que ignoremos el hecho de que esta pandemia a nivel mundial tenga mayor incidencia en personas negras… no te puedo explicar cómo me deja.

Desde que se inició la recopilación de datos en VIH en Puerto Rico, se han registrado 671 infecciones en menores de 13 años, y a pesar de que se han dado infecciones por medio de la Transmisión Sexual, la gran mayoría se infectó por la Transmisión Vertical, o sea, durante su nacimiento o por leche materna. De esos 671 casos, fallecieron 328, representando un 49%. Yo soy parte de ese 51% al que tal vez también le dieron solo tres (3) años de vida, pero que tal vez también, aún quedamos. En toda Latino América & el Caribe Hispano, las muertes de quienes nacimos con VIH, van en aumento y cautelosamente diría, que, según las conversaciones con compañeras, últimamente son más frecuentes.

Nada, pensando un poco en que ya tengo 29 años y que de manera abrupta he tenido que dejar algunos espacios de juventud (échale la culpa a la crisis), también pienso en que ya en unos seis (6) meses, no tan solo se cumplen 10 años desde aquel día en el que desaparecer de esta dimensión me pareció una buena idea y me quede para bien, sino que tendré 30 años y no seré ya una joven para muchas cosas. Pues sí, eso era una meta para mí, crecer pensando en que te mueres joven y de momento mirarte al espejo y verte canas, o recibir mensualmente las cartas de notificación de que tienes el préstamo estudiantil atrasadísimo, tú sabes, esas preocupaciones que te hacen reconocer lo privilegiada que has sido, a pesar de toda la mierda, en comparación a otrxs verticales.

Por eso este año, durante este día, lo que quiero es juntarme, ver las caras de las personas de las quienes una habla cuando dice “las personas con VIH”. El “convertir el veneno en medicina”, politizar las vivencias y saber lo equivocada que esta la gente cuando dicen “condición” para referirse al VIH, cuando quienes nos condicionan son los opresores y nosotras mismas. Encontrarnos en las vivencias, sanar juntas lo que sea necesario, acompañarnos mientras nos necesitemos y recordarnos lo importante e irrepetibles que somos. Poder mirar atrás y ver todo el camino recorrido en poco tiempo, las nuevas identidades en mi mosaico, el aprendizaje, la aventura, el respirar con tanta maravilla. Todo esto he decidido que me ha brindado el vivir con VIH y reconocerme como mi propia fuente.

¡FELIZ DÍA!

 

 

EN BÚSQUEDA DE UN MEJOR NOMBRE

Vine a este parque porque en alguna parte de mi memoria quedan guardadas algunas imágenes de que éste, es el primer parque que recuerdo haber venido con mi madre. Recuerdo la cafetería eterna de la esquina que quedaba cerca de la primera farmacia donde trabajo mi padre, y cerca, la funeraria donde velaron a mi madre hace más de 17 años. Quisiera poder recordarlo todo con más claridad, pero, ha pasado tanto que de nada me valdría tener la mejor memoria del mundo. Lo que era ya no es, y de lo imposible, ni hablar.

Huelo aquí sentada yerbas frescas, pero más como el olor de las yerbas que guardo en mi nevera, no de las que me fumo para despertar de la realidad, que parece cada vez más surreal. Incluso tener algo fresco, yerbas frescas en mi nevera, me parece un privilegio, pues hoy abrí la nevera y sentí un olor “extraño”, y era el olor a comida, la suficiente para tal vez, más de semana y media, si tomo café todos los días. Hacía tiempo que esto no sucedía, me resulta extraño el olor a la “abundancia” y es que me acostumbre a vivir en austeridad. No me gusta aceptarlo, pero es la realidad, y el café se ha vuelto mucho más imprescindible que antes, y no por cuestiones románticas o de adicciones, simplemente, el café quita el hambre.

Nada, sucede que estoy en transición, y en el peor marco político. Pero imagino que todas aquellas personas que se reconocieron en alguna especie de transición entre sus 27 y, tímidamente, 33 años, también habrán sentido que ese era el peor momento político como para tener estas crisis. Pues ya no me preocupa tanto cortar relaciones como antes. Vamos, si digo que no me preocupa, miento, pero ya no las sufro, sino que las aprecio por lo que fueron y por lo que me enseñaron. No siento tanta necesidad de excusarme o explicarme sin que me lo pidan, viste que a veces que una se va en automático explicando hasta cuando no te preguntan. Es más, lo hago solo si cambiara algo. Estoy aceptando no entrar en procesos profundos para cada cosa que sienta soltar, también el no tener una explicación sobre el porqué no funcionan las cosas a veces. No tengo todas las respuestas, hay cosas que no sabré y puedo vivir con eso. Que resolver las cosas ya no siempre significa “arreglarlo”, porque hay cosas que no tienen arreglo, pero, se lidia con ello y se lleva hasta donde aguante dignamente. Valoro mis silencios consientes, porque cada uno contiene una sabiduría que me la reservo para cultivarme a mí misma.

Sigo creyendo en que nacemos siendo seres totales y capaces, y aunque por mil circunstancias no logremos desarrollarnos como desearíamos, tampoco hace falta compararnos con otras personas, no importa la cantidad y calidad de sus logros, éxitos y experiencia que hayan tenido. Tampoco ser injustas con una misma, utilizando a otras personas como métricas o como puntos de referencias para medir los nuestros, o el cómo deberíamos ser. Siento importante descubrir la condescendencia con la que nos tratamos y nos agredimos, y las dinámicas de poder que sutilmente se generan, sin poder reconocerlas. Deconstruirnos y construirnos no es tarea fácil, pero si es muy personal y político, y requiere invitación y permisos siempre. Reconozcámonos, en vez de admirarnos, y amémonos por lo que somos y no por la idea de lo que pudiésemos ser. Nuestro camino se hace mientras se anda, y el aprendizaje está en el caminarlo, caerse, levantarse y seguir caminándolo.

Ya no me quiero dar el permiso a sentirme mal o culpable por las decisiones que yo tome sobre mí, y pues, no siempre tiene sentido el arrepentimiento porque al final del día, lo que importa es que sea yo quien tome las decisiones sobre mi vida, aunque meta las patas y me equivoque. Si me equivoco, pues descubrí una nueva manera de cómo no hacerlo, pero autora de mi propia historia. Sigo descubriendo todo el poder que una tiene sobre si misma, y como ir tomarlo conlleva tiempo, permisos y autoconocimiento.

A esto es a lo que se referían cuando me hablaron del “Retorno de Saturno”, y es que, honestamente, no pensé que viviría tanto tiempo para experimentarlo, pero esto es. Llegó, y ya no existen certezas, solo queda recoger, reusar, botar, admirar y seguir jugando. También experimento el aislamiento orgánicamente selectivo, porque cuando acostumbras al mundo a que siempre estas disponible y de momento te pones a ti y a tu sanidad mental como prioridad, ante todo, comprendes que tu relevancia está en función a tu productividad. Al menos, así se siente, y en el momento en el que decides deberte solo a ti misma, te das cuenta de que todo el mundo te dio por sentada, pero tú te paraste y te fuiste hace mucho ya.

¡Disculpen los inconvenientes, estoy en construcción! No, mejor no me disculpes, no tengo nada porque disculparme. No pido comprensión, con que no me jodan estoy bien.

¡Feliz día de la Juventud y Jevitud!

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Sublímame. Precipítame. Enamórame.

Sublímame. Precipítame. Enamórame. Recíbeme. Invócame. Plásmame. Exprímeme. Píntame. Acéptame. Riégame. Arrúgame. Tiéndeme. Conóceme. Bébeme. Mírame. Saboréame. Reconóceme. Cálmame. Respírame. Cuídame. Escríbeme. Víveme. Acompáñame. Hechízame. Compréndeme. Descánsame. Escúchame. Politízame. Ámame. Compénsame

Perdóname. Intégrame. Rézame. Enséñame. Experiméntame. Reverdéceme. Vuélame. Espáciame. Sobetéame. Guíame. Revolotéame. Amortíguame. Sóplame. Conspírame. Acaríciame. Convócame. Simbolízame. Tiéntame. Penétrame. Tócame. Cúmpleme. Rescátame. Bésame. Culeame. Transmútame. Repósame. Energízame. Quiéreme. Enrédame. Sexualízame

Ilumíname. Excítame. Lúchame. Encuéntrame. Piérdeme. Transfórmame. Lánzame. Atesórame. Discúlpame. Derríteme. Constrúyeme. Descíframe. Cómeme. Garantízame. Reprodúceme. Apréndeme. Lengüetéame. Recórreme. Nárrame. Recuérdame. Desnúdame. Zambúlleme. Conéctame. Báilame. Léeme. Siénteme. Celébrame. Sonríeme.

Plántame. Interseccionalizame. Chúpame. Coséchame. Fúmame. Inmortalízame. Germíname. Suéñame. Cúrame. Descolonízame. Abrázame…

…y después, suéltame….

 

 

 

PS: La lista en mi libreta tiene mas de 150 palabras

Soy otoño, soy menguante y suspiro

Soy otoño, soy la hechicera con sus piedras,

Soy la menguante.

Soy aquella que recordó preparar su propia tierra,

Soy esa que lo da tó, hasta que el cuerpo aguante…

 

… y en el aguante, suspiro…

 

Suspiro inconscientemente, como si el cuerpo me mandara un mensaje,

Mensaje de desamor, tristeza,

o tal vez mi espíritu transmuto, está soltando lo que le queda y no me di cuenta.

 

Suspiro mientras lanzo hechizos pá menguar

Pá soltar como el premenstrual

Pá vivirme, pá estar antes de sangrar…

 

Quiero transmutar como lo hacen las hojas del otoño

O como lo hace la luna después de estar llena.

No quiero ser la madre, tampoco la doncella,

Quiero ser la hechicera, la que prepara su propia tierra.

 

Así como el otoño y ojo,

No estoy vacía, tampoco llena

Aún tengo vida y mi propia belleza.

 

Y suspiro y me hechizo,

Y soy otoño, y soy menguante mientras exista

Por la belleza de solo deberme a mí misma…

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UNDETECTABLE NOT MY GOAL

VERSION EN ESPAÑOL

Being undetectable is something that many people living with HIV aspire to, but for me it is not a goal.

This is a structured goal of United Nations, agencies, national strategies and clinical staff. The new slogan “UNDETECTABLE = INTRANSMISSIBLE” dominates my Facebook, and I find it very interesting because it seems that all that serves to be undetectable is to avoid transmitting the virus. We do not talk about opportunistic infections, CD4, inflammation and other things in which maintaining a low viral load, also supports.

I am NOT undetectable right now, and of all the moments of my life in which I felt “infectious”, no one wins this one. Some of the speeches about undetectability often do not contemplate what it means for other people to be undetectable. Somehow, it sounds as easy as lowering the volume of music, and I even feel excluded for not being that “a la mode” as some people living with HIV make it looks. Very often is used as some kind of stigma shock absorber, and without even noticing we create more layers of stigma.

The fear of transmitting the virus, I believe that at some point, if not constantly, almost most of all had experienced, and for that reason I fully understand the value of being “UNDETECTABLE = INTRANSMISSIBLE “. If you can do it, great and from the bottom of my heart, I congratulate you. However, there are other things that have priority for me, including that each person, irrespective of his or her HIV status, has the tools to live a pleasurable and healthy sex life. In other words, that the protection of a person, does not depend entirely on me, because that causes me even more stress, than the probability of transmitting the virus.

Personally, I feel that using our undetectability primarily as a risk reduction tool within national plans and global goals, even if prevention programs do not contemplate it (tremendous contradiction, by the way), is another way of giving us greater responsibility in our beds. Above all, when the main purpose of undetectability should be OUR QUALITY OF LIFE, and I find insulting that even when taking my medications, I have to do it thinking about other people too? Girl! 

I have changed schema several times, at least three (3) times. This is not to mention the changes I had before the age of nine (9) with protocols and AZT per vein that I received until seven (7). To be exact; AZT by vein, staduvine, nelfinavir, emtricitabine, ritonavir, atazanavir and nevirapine. Up to the present raltegravir, abacavir and lamivudine liquid, tablet and combination. 

When you have been living with HIV for at least fifteen (15) years, you may have changed therapy several times, perhaps in less time. I am not sure how many schemes I will have available, but I know that at this point I do not have many left. Especially with combinations in a single pill, because sometimes you are not resistant to all medicines that have a single pill have, but there are discarded alternatives that might be viable, and that, I think, is the downside.

Being aware that I do not have so many alternatives of therapy, changing the schema and burning them, for not achieving being undetectable, is not a good business for me. If I can keep my CD4 at a good level, and I can use other things that complement, my priority, and this is very personal, is to have good CD4 count, not to be undetectable. Usually a low viral load, goes hand in hand with high CD4, but not always.

I plan to live, at least until my fifty (50) years, and I know I will live more, but that is my minimum, so I think of the schemes available for at least, my next 20 years of life. That there will be more options later? Yes, but I cannot count on that now. That a cure may come out later? I hope so, but it is not something I can count on while I burn my available possibilities.

INDETECTABLE NO ES MI META

ENGLISH VERSION

Ser indetectable es algo a lo que muchas personas que vivimos con VIH aspiran, sin embargo, para mí no es una meta.

Esta es una meta estructurada de Naciones Unidas, de agencias, los planes nacionales y personal clínico. El nuevo slogan “INDETECTABLE = INSTRANSMITIBLE” acapara mi Facebook, y me parece interesante pues aparenta ser que para lo único que sirve el estar indetectable es para evitar transmitir el virus. No hablamos de las infecciones oportunistas, de las CD4, de la inflamación y otras cosas en las cuales el mantener una carga viral baja, también apoya.

Yo NO soy indetectable actualmente, y de todos los momentos de mi vida en los cuales me sentí “contagiosa”, ninguno le gana a este. Los discursos y campañas de indetectabilidad, muchas veces no contemplan lo que conlleva para otras personas el estar indetectable. De momento me suena tan fácil como bajar el volumen de la música, y hasta me siento excluida por no estar a “la moda”.

El temor a transmitir el virus creo que, en algún momento, si no constantemente, lo experimentamos casi todos y todas, y por tal razón comprendo perfectamente el valor que tiene el estar “INDETECTABLE = INSTRANSMITIBLE”. Si puedes lograrlo, genial y de corazón, te felicito. Sin embargo, hay otras cosas que para mí tienen prioridad, incluyendo el que cada persona, independientemente de su estado serológico, tenga las herramientas para llevar una vida sexual placentera y saludable. O sea, que la protección de una persona, no dependa enteramente de mí, pues eso me causa hasta más estrés que la misma probabilidad de transmitir el virus.

Personalmente, siento que el usar nuestra indetectabilidad principalmente como reducción de riesgo dentro de los planes nacionales y las metas globales, aunque los programas de prevención no lo contemplen (tremenda contradicción, por cierto), es otra manera de adjudicarnos mayor responsabilidad en la cama. Sobre todo, cuando el principal propósito de la indetectabilidad debería nuestra calidad de vida, pues me parece un insulto que, aun tomando mis medicamentos, lo haga pensando en otras personas. ¡Compañeros!

He cambiado varias veces de esquema, al menos tres (3) veces. Esto sin contar los cambios que tuve antes de los nueve (9) años con los protocolos y el AZT por vena que recibí hasta los siete (7). Para ser exacta; AZT por vena, staduvina, nelfinavir, emtricitabina, ritonavir, atazanavir y nevirapina. Hasta los actuales raltegravir, abacavir y lamivudina líquido, en pastilla y en combinación.

Cuando llevas al menos quince (15) años viviendo con VIH, es posible que hayas cambiado de terapia en varias ocasiones, tal vez en menos tiempo. Yo no estoy segura de cuantos esquemas tendré disponibles, pero sé que a estas alturas no me quedan muchos. Sobre todo, con las combinaciones en una sola pastilla, pues a veces no se es resistente a todos los medicamentos que tiene una sola pastilla, pero ahí se descartan alternativas que pudiesen ser viables, y esa, creo, es la parte negativa.

Teniendo consciencia de que no me quedan tantas alternativas de terapia, el cambiar de esquema y quemarlos, por no lograr estar indetectable, no es un buen negocio para mí, siempre y cuando, pueda mantener mis CD4 en un buen nivel, y pueda recurrir a otras cosas que complementen. Mi prioridad, muy personalmente, es tener buenos CD4, no el estar indetectable. Usualmente carga viral baja, va de la mano con CD4 altas, pero no siempre es así.

Yo planeo vivir, por lo menos hasta mis cincuenta (50) años, y sé que más, pero ese es el mínimo, por eso pienso en los esquemas disponibles para por lo menos, mis próximos 20 años de vida. ¿Que más adelante habrá más opciones? Sí, pero no puedo contar con eso ahora. ¿Qué tal vez salga una cura más adelante? Ojalá, pero tampoco es algo con lo que puedo contar al momento de quemar mis posibilidades disponibles.

Antes de Terminar

[Declaro este post por siempre incompleto.]

El 2016 fue un masacrador de energías para muchas de nosotras, y de manera muy personal me brindo el permiso de afirmar que este año fue uno catalizador, transformador y anticipador de los próximos, siendo conservadora, cinco (5) años. Por tal razón, no me tomo muy a la ligera el analizar para de alguna manera “planificar” lo que será mi 2017. Igual, todo cambia y hasta en segundos, pero todo lo mundial, regional, local y personalmente ocurrido me hacen pensar y asimilar, que, en efecto, este es el momento de mi vida en el cual, ese pequeño porciento de certeza que aún me quedaba expiró, y que cualquier cosa – CUALQUIER COSA – desde lo más hermoso y sublime, hasta lo más catastrófico, tiene posibilidad de ocurrir y venir de cualquier persona. Que conste que no estoy diciendo que estaré a la deriva por la vida.

En muchas ocasiones me dije a mi misma, “¿algo astrológico está sucediendo o yo estoy loca?”, porque se me hacía imposible concebir que tantas cosas estuviesen ocurriendo a la misma vez, a nivel político, social, económico y colectivo en cuestiones psico-emocionales. Vivir en estos momentos específicos de la historia, y en la cual la tecnología rompe todas las barreras imaginables de comunicación e interacción, está muy cabrón y si, da miedo.

COLECTIVO

La rigidez, superficialidad y hostilidad con la que hablamos de muchos temas, generan que olvidemos el objetivo y quien realmente es el adversario. Mucho se reduce a privilegiadas vs. no privilegiadas, relaciones de poder, y que si no es conmigo es en mi contra. Ya casi no buscamos maneras de trabajar colectiva y orgánicamente dejando ser a las personas que nos acompañan, respetando a la individua de cada quien, pero sin olvidar el fin u objetivo. Todas quieren ser políticamente “incorrectas”, pero lo quieren hacer a través del insulto, la invalidación y argumentos ad hominem. No he leído guías o manuales algunos sobre esto, pero dudo mucho que el ser políticamente correcta o incorrecta, se trate de eso.

Este año, creo que más que otros, las redes sociales se posicionaron, gústele a quien le guste y a quien no también, como espacios políticos de discusión, deconstrucción, formación y reafirmación. Y esto es muy curioso pues cuando lo utilizamos con este propósito todo es bello, hasta que es en nuestra contra. Parece que hay quienes pretenden que sus comentarios en los espacios virtuales se desvinculen de su esencia como persona y persona política, como si tuviese que conocer a varias versiones de una misma persona en un solo, y si hay distancia de por medio, único espacio virtual. El mundo nos está leyendo y tomando nota de nuestras contradicciones, inacciones y construcciones.

A veces me resulta complejo comprender la manera de operar, y de “amar” de las personas en los espacios colectivos, porque se espera mucho o cosas muy específicas, sin mover un dedo para que eso suceda. A veces nos olvidamos de que muchas compañeras de nuestros colectivos están pasando por malos momentos a nivel personal o no se encuentran bien de salud, y nos olvidamos de cuidarnos entre nosotras. A veces damos por sentado muchas cosas y relaciones, mientras que le pasamos por encima a nuestras compañeras, a su trabajo y a su dedicación. A veces aspiramos a trabajar de ciertas maneras y lo que hacemos es reproducir aquello que queremos evitar. A veces dejamos que nuestros asuntos internos nos controlen y que dañe lo construido colectivamente. A veces pedimos y recurrimos solo cuando lo necesitamos, pero no somos capaces ni si quiera de agradecer. A veces no somos capaces de comprometernos, ser consistentes y asumir nuestras responsabilidades. A veces abogamos por muchas personas, pero no queremos hablar de lo que les pasa. A veces no queremos dejar a nadie atrás, pero no queremos hablar ni el trabajo sexual o el aborto, ni de nuestros consumos de drogas, nuestras creencias, agresiones, y en algunos casos, intentos de suicidios. A veces hablamos tanto del amor que lo romantizamos y olvidamos que el amor, más allá de ser un sentimiento, es una decisión, y que cuando nos burlamos, hacemos criticas destructivas, y hablamos negativamente (lo cual es innecesario) de nuestras compañeras, estamos tomando la decisión de no amar. A veces es bueno, trabajar mucho internamente antes de ingresar a espacios colectivos que representan muchas voces. A veces no queremos ver que la izquierda también falla. A veces olvidamos también que el activismo comienza por nuestros cuerpos, el día a día y las personas que están a nuestro alrededor, y nos encontramos con compañeras en relaciones violentas, mientras que en la calle luchan en contra de ellas. Muchas veces criticamos sin proponer, ¿Cuándo nos cansaremos de solo hablar?

APRENDISAJES DEL ACTIVISMO EN VIH

Creo que la experiencia del estar vinculada con el proceso de más de tres meses de la Reunión de Alto Nivel, me dejo más que claro la importancia de estos juegos y sus dinámicas. Ojo porque puede ser confuso, no siempre es igual y no lo comento desde una perspectiva negativa. Todos estos procesos, reuniones, conferencias e iniciativas, son montajes y juegos diplomáticos que te brindan la sensación y falsa satisfacción de que se está haciendo y adelantado algo. Y si, si se está haciendo y adelantando algo, si tienes dudas simplemente mira las estadísticas de los últimos veinte años, pues el VIH es relativamente joven en el mundo. Ahora, más allá del “que”, es el “como” y desde el “donde”. Ese “algo”, no es meramente realizado y adelantado por quienes te lo muestran y de la manera en la que te lo muestran. O sea, cuando se traduce a lo regional, nacional y local, es otra historia completamente diferente, y lo que conlleva y significa, (muy prácticamente y al detalle), implementar y trabajar para obtener esos adelantos, muy rara vez lo conocemos y no recibe el mérito que debería recibir, refiriéndome claro a las ONGs, Redes, Activistas y Sociedad Civil. Hay muchas buenas, pero no todas funcionan.

Incluso, las dinámicas que se dan en estos procesos y espacios, y el costo político y económico, pueden dividir más que construir, ya que cada quien tira para su lado y siempre es el otro el que se debe sacrificar al final, aunque durante, andemos con el discurso de “no dejar a nadie atrás”. No se puede perder de perspectiva la traducción a lo nacional y es que por más que queramos, hay muchas cosas que no son posibles por nuestros gobiernos, y que por más cabildeo que se realice en lo global o regional, hay cosas que cuando llegan a lo nacional mueren. Prohibido olvidar también que el financiamiento nos empuja a encajonarnos en modelos que no responden a nuestras necesidades y a lo mejor que nos funciona, y esto nos pone contra la espada y la pared, pues a veces, no todo el trabajo se puede hacer sin dinero. Además, se gasta muchísimo dinero y al final, regresamos a nuestros países a enfrentar lo que significa, en términos económicos, para nosotras estar allí, pues si no es parte de nuestro trabajo remunerado ese activismo, una semana sin trabajar puede significar no tener para comer el próximo mes.

Todo esto genera un mal sabor entre nosotras, pues cuando el proceso se termina, esos políticos que posiblemente no saben nada de VIH, regresan a sus países y se olvidan de nosotras hasta la próxima reunión, y los financiadores, solo quieren ver los resultados. Por esto es tan importante estar vinculadas de alguna manera desde lo global hasta lo local y comunitario, o al menos, conocer estas dinámicas y sus implicaciones. Sobre todo, cuando hablamos y comentamos muy rápidamente si haber experimentado vicariamente el proceso, y más, cuando son nuestras compañeras las que dejan el cuero allí. Más allá de los juegos diplomáticos, allí si se toman decisiones que determinan muchas cosas, y si quienes están en los espacios no juegan para nuestro equipo, creamos en el juego o no, perdemos nosotras.

Para mi también es muy, no sé si decir asombrosa, inestable o inesperadas estas traducciones, pues en las discusiones se habla de la transversalidad de, por ejemplo, los derechos humanos, la perspectiva de género y un listado de cosas que tenemos en nuestra lista de necesidades y deseos sobre nuestros servicios de salud. Mas, sin embargo, al momento de ir a recibir el servicio a la clínica, podemos ver que pueden pasar desde meses hasta años en implementarse las medidas discutidas en lo global. Pero, sobre todo, las medidas que toman las clínicas y lugares en donde recibimos servicios para cumplir o implementar las agendas. Algo tan simple como que te niegan la medicación a menos que no te hagas el control de carga viral y CD4, lo cual es terrible, pero es el mecanismo que usan para cumplir con aquellas agendas en las que tú te viste involucrada meses antes. Esta es una razón más para estar vinculada en los espacios políticos, la proximidad que se tiene con el servicio en lo local vs. la discusión en lo global y regional, y velar siempre por que las decisiones que se tomen, no se traduzcan a violaciones de nuestros derechos como personas viviendo con VIH.

El panorama financiero para la respuesta al VIH, no es un secreto a estas alturas, no es bueno y se acaba. Sabemos que muchos países se quedaran sin financiamiento y no nos sorprendamos cuando en unos años, la incidencia y la mortalidad sea similar a la de los 90. Creo que el discurso del “Fin del Sida” tiene a mucha gente confundida y es que se habla del FIN DEL SIDA, NO DEL VIH. Por lo tanto, en este discurso, para nada se habla de una cura que elimine el virus de nuestros cuerpos. Cuando tu incidencia continua y tu morbilidad baja, tienes a un montón de gente viviendo con VIH. Detente y piénsalo. Las personas se continuarán infectando, pero ya no muere tantísima gente como antes, el resultado, la comunidad de personas con VIH continuara en aumento. Si a esto le sumas la reducción en financiamiento, si me sigues, se te hará fácil imaginarte que sucederá en 15 años, y con el plan 90-90-90. No hay nada pensado para después del 2030, y pienso que posiblemente, para después de esa fecha NO exista financiamiento específico para VIH. No nos queda más alternativas que la autogestión, nuevos modelos de financiamiento, diversificar nuestras agendas e interseccionalizar nuestros discursos. Esto acompañado con el exigir la cura, como algo NO NEGOCIABLE, pues este negocio ya no es sostenible y la quiebra serán nuestras vidas.

PROCESOS PERSONALES

Particularmente estos últimos meses mis mecanismos de defensas, que a veces consisten en simplemente huir, me han empujado, muy convenientemente, a refugiarme en toda una onda o corriente de la cual me había desvinculado sin darme cuenta, que se ha transformado, o mejor dicho, se ha añadido a mi visión y percepción de mundo. El proceso de retomarlo y re cultivarlo ha sido muy interesante, complejo y sin dudas me ha movido el piso. Con el propósito de manejar saludablemente lo que percibo como mala vibra, intenciones y todo aquello que no está en mis manos, he venido creando espacios seguros para respirar, soltar, ser vulnerable y recargarme.

Cultivar mi interior meditando, leyendo y experimentando; soltar el control y resentimientos; exponerme a experiencias, aunque sean incomodas; lanzarme aun con miedo; no gastar energías molestándome por lo negativo; reconocerme y hacer las paces con ciertas verdades; escuchar a mi cuerpo y mente; no olvidar que todo es temporero; no luchar con el tiempo; aceptar el dolor como parte de la vida, pero no el sufrimiento; no desearle el mal a otras personas, pues eso me coloca en igual posición; y sobre todo recordar siempre, que yo soy la fuente de mis pensamientos, emociones, sentimientos, acciones, palabras, decisiones y resultados.

Todo esto ha requerido de mi mucha fuerza y mucha humildad. Fuerza para mantenerme; saber que permisos darme y cuando; para decir NO y ser justa conmigo misma; para identificar qué cosas externas manejar y que no; para explorar y siempre regresar; para dejare fluir sin ser arrastrada. Humildad para reconocer que es mío y que no; para permitirme llorar cuando lo necesite; al momento de confrontarme, cuestionarme y contradecirme; para ver la vulnerabilidad como algo de mucho valor; para acompañar los procesos de otras personas; para vivir sin robarle el aire a nadie.

GRACIAS por leerme, quien quiera que seas y estés donde estés. No hagas grandes planes para el futuro, no esperes para hacer lo que sueñas. No trates de comprender a la gente, compre el de donde vienen. Nada nunca es siempre. No le digas a otras personas que hacer, mejor modela. Negocia la intensidad todo el tiempo. Acepta que cada quien escoge su propio camino. Toca la grama mojada con tus pies y mójate en la lluvia. Aunque no creas en rituales, date el permiso de hacerlos de todas maneras. Haz cosas que te hagan sentir incomoda, así creces. Aprende a crear con tus manos. No señales a otras personas, deja ser. Al menos una vez en tu vida, prueba algo psicodélico. No te guardes nada, escoge como sacar. Pasa tiempo contigo misma. Lánzate, aun con miedo. Transforma lo malo en experiencias. Ríe, baila y canta. Toca tu cuerpo, pues es todo lo que es realmente tuyo. Acepta tu mortalidad. Busca sentirte libre, la vida es ahora, así tal cual…

¡Gracias por existir!

No sé si todo lo que acabo de escribir tiene sentido, si mis pantallas, tatuaje, notas, viajes y altares tienen sentido. No sé si el cómo se siente mi cuerpo hace sentido, o si tan si quiera si así es como debería sentirse. No sé si voy bien en la vida, o si estaré bien. Durante los últimos dos años me he sacado todo de adentro, y a veces no tengo nada nuevo que decir. Solo le agradezco al universo la belleza y la fealdad para apreciar la belleza, el tener el corazón y la mente abierta. Las oportunidades, mis espacios seguros y ser espacio seguro para otras personas. El mar, la naturaleza, la energía, la humanidad, la vida, el fluir, el cambio y todo lo inefable.

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ESTE NO ES UN POST ESPERANZADOR

Nos enseñan a buscar fuerzas en lo exterior. Que NO somos seres totales. Que somos la mitad de algo o alguien, y que toda la vida hay que buscar ese algo. Nos enseñan a idealizar el futuro, a amar lo que puede ser y no lo que es ahora. Que las emociones son eternas. A experimentar el tiempo erróneamente. Nos enseñan a que NO somos, sino que tenemos que hacer, para tener y luego ser. Nos enseñan a evitar el dolor a toda costa. A construir murallas y escondernos detrás de ellas hasta que aguanten. A la limpieza, a lo positivo sin su dualidad. A buscar la libertad, en la esclavitud. NO nos enseñan a aceptar la muerte como una obligación del estar vivo.

En mi vivencia muy personal, no existe mayor expresión del poder, que el que se ejerce sobre la vida misma, aunque tan solo sea una simple noción. Si bien hay que tener coraje para atreverse a vivir, hay que tener una determinación muy cabrona para intentar o lograr terminar con ella. A veces cansa estar cansada, a veces cansa tener esperanza e intentarlo tanto. A veces has cavado tan abajo, que cuando te das cuenta cuan profundo haz caído, lo único que recuerdas como hacer es seguir cavando. Es como aquel corte que nunca se curó, porque cínicamente la continuas rascando, y es que muy en el fondo, has encontrado el placer y comodidad en el dolor.

Así como aquellos elefantes nacidos en cautiverio para el circo, que crecen con una cadena en su pierna amarrada a un poste. Poste del cual, si se alejan, sienten dolor. Ya en su adultez, y con la fuerza suficiente para tumbar la carpa del circo completa, aun sin la cadena, se mantienen cerca del poste, porque piensan que si se alejan, sentirán dolor.

Cuando te sientes sola en medio de la multitud. Cuando estás sola pero acompañada de una multitud de emociones que parecen tener estadía permanente en tu piel. Duermes y lo escuchas, y lo escuchas despierta también. Es el sonido del vacío que causa un horror catalítico que hace latir tu corazón más rápido, y tan solo quieres que pare. Que pare de latir, parar de sentir o sentir nuevamente. Cuando tus ojos ya casi no generan más lágrimas. Cuando te sientes inerte en el tiempo y que ese mismo tiempo se te escapa entre los dedos como si fuese agua. Cuando te convences a ti misma, más allá de que no encuentras la salida, sino que no existe salida alguna. Abandonas toda esperanza, todo sentimiento, toda consideración. Abandonas todo cuerpo, toda posibilidad, todo pasado y futuro, toda pasión y todo amor.

Es en ese momento en el que sientes que tu existencia sobra. Que es dolorosa, que robas aire y energía. Es en ese momento que quieres arrancarte la piel, sentir lo más extremo para después del último suspiro, dormir hasta que el mundo sea un lugar menos sucio. Ahí se comienza el fantaseo, las ideas, las alternativas. Sientes que es lo más humano que puedes hacer por ti misma. No siempre la soga parte por lo más fino. A veces la cortamos por lo más grueso, de repente y para siempre.

Así me sentí yo hace más de ocho años atrás. Yo tengo el privilegio y orgullo de decir “FALLÉ”. Y no ha existido mayor fracaso que me haya dado tanta vida. No estaba deprimida, estaba cansada, tenía miedo. Miedo del cómo sería mi vida, después de haber cumplido con una expectativa de vida obsoleta. Miedo al como moriría, al como viviría, pero sobre todo al dolor. Era cobarde, por eso en el momento que decidí no estar más, escogí un método sin dolor. Método el cual, para bien o para mal, pero sobre todo para bien, no funciono.

Le hago el amor al tiempo. Estoy aquí, estoy viva. Soy admitida en la vida y reconozco mi mortalidad. Sé que no tengo paracaídas, pero en lo que llego al piso y me espachurro, disfruto la vista.

HABLEMOS DEL SUICIDIO & EL VIH.

Sustainability of Networking

Español aquí

In 2012 I learned, thanks to YouTube, to make homemade soaps and candles. At first I saw it as a hobby, something that brought me peace, and that somehow increased my self-esteem, because my hands were literally creating something useful, cute and exactly how I wanted. I experienced colors, smells, designs, sizes and shapes, and slowly, I was creating a personal “style”. This “style” was what led me to ask myself “would I buy this?” and my answer was “of course!” And the reality is that I like homemade stuff done at from creative and super cool people, and I also thought “I can be one of those creative and super cool people to buy homemade stuff from” and from there, I’ve been using these hands to continue creating, as long as I can.

Over time I learned to do other things, like body lotions and jewelry with African fabrics. All this is what supported me occasionally to complete my month, with little gifts or trifles made by me to spare some bucks, and it’s gives me the tranquility knowing I’m supporting in some way to the local economy because all my materials are bought in local stores in my town, some are fair trade and / or items made here, in Puerto Rico.

On many occasions, I used the sale of soaps and candles to raise some money before leaving journey to an event related to HIV work I do. Yes, WORK, because investing between three (3) to about eight (8) hours per day, between reading and writing emails, reporting, consultation processes, reply to messages on Facebook and WhatsApp from all over the world, workshops painting, creating campaigns, assist to in person and virtual meetings, pins, making presentations for use by another country, support when someone is depress or don’t have someone to talk, going to give a talk in a community, translate documents, mobilization young people, managing media, buy gift speculums to my friends, make connections between youth, trainings, identifying treatment sites in other countries and many other things, it is work. So I find it difficult to answer when people ask me if I was able to find a job yet, because I have a job, but is not always remunerated. And often there are always people for whom none of this is enough, because as an activist, people expect things from you as if you were perfect and did not have a life with other things to do.

We know that for local, national and / or international funding, an all legal process and specific conditions are required, as having at least 501, among others. For this and more, plus that international cooperation has slowly been leaving from Latin America (until at some point there will be almost nothing), is that many of the networks of, by and for young people living with HIV, don’t receive a penny for the work we do, a work that at the end of the day, is for the benefit of us and our peers. For this reason, from the very first moment that I was chosen to participate in the VI Meeting of the Argentina Positive Youth Network (RAJAP in spanish) in Buenos Aires, Argentina, I started looking for funding and I was almost certain, that the main way to get enough money to pay my flight ticket, was with serious self-management. But no the “sending letters to give me money” self-management, I needed to go out to sell stuff.  Thanks to the soaps, I could pay the internet I use to do the required work, and I must say very honestly that until days ago three (3) thought it would not be possible to raise enough money to pay my fare, since is never the same $ 60.00 on internet than $ 1200.00 to fly to Buenos Aires.  With the support of a late paycheck, I am pleased to report that THANKS TO MANY SUPER CUTE AND SOLIDARITY PEOPLE, I’VE COMPLETED THE MONEY NEEDED AND BOUGHT MY TICKET!

This experience has been extraordinary, full of learning and above all reminds me that passion and will are motors that move a world of possibilities that only those who have the courage, bravery and are released, can see. I feel very grateful and too excited, because for me, this is proof that there are many people who believe and supports the work done, and that despite the current economic situation, there are those who bet on the local and community work, activist and feminist, and especially when one is made based on the other.

I missed a lot of sleep, there were many nights making orders, lots of spills and disasters at home, donations of materials, extreme headache by mixing scents, body aches, allergies, sinusitis and stress. Many times I wanted to run my house, in others, I walked 45 minutes to spare the $ 3.00 on public transportation. Lots of energy, dedication, messages and little details that make things more beautiful.

Necessity is the mother of invention, and I need to thank Syndi, Abi, Katya, Ruthy, Ivette Rodriguez, Ivette Gonzalez, Cynthia, Maria Fidalgo, MaryMer, Wanda, Britzeida, Denisse, Mayra, Angel, William, Sarahi, Iveliz Michel, Kriss, Norma, my health care providers, the group from the Council and many others who I might missed here.

This is possible thanks to you, this has been one of the opportunities in which I felt more support and appreciation. I send you a hug, and continue seeking new models for creative financing.

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