Josefina

La vida te cambia en un instante y eso es algo que yo debo saber ya. Nunca había tenido la oportunidad de conversar con mis vecinos, mucho menos de entrar a sus casas. Hace varias semanas mi vecina Josefina, me pregunto que si la podía acompañar a una cita médica. “Me van a chequear el culo”, así se refería para hablarme sobre la colonoscopia. Desde hace un tiempo le venían dando dolores y evacuaba mucho y con sangre. Pensaba que eran hemorroides. El domingo cuando salía de mi casa, ella me escucho y me detuvo para hablar conmigo. Cinco minutos se convirtieron en tres horas. “Cáncer de colon”. Eso me dijo. Según lo que he escuchado, ese tipo de cáncer es muy peligroso, y una persona muy cercana a mi falleció del mismo cáncer. No encontré palabras para consolarla. No soy muy buena para consolar, mi presencia, hombro y calor es lo mejor que brindar. Ella rápido se compuso, y me invito a entrar a su hogar.

Josefina es “holder”, todo lo guarda, todo se lo quiere llevar en su maleta a Boston. ¡Tiene demasiadas cosas! Me regalo varios abrigos, camisas y enlatados. Regalo la nevera y la estufa, y no creo que consiguiera quien le comprara el carro en menos de 3 días. Ya tenía estrés la pobre, pensando en las discusiones que tendría constantemente con su hija pues es muy explosiva, que no tendría su espacio personal pues está acostumbrada a vivir sola y que no podría aportar económicamente. Hablamos de muchas cosas, y pude ver que es una mujer que vive con muchos miedos, tomando demasiadas precauciones, mirando las cosas negativas que podrían suceder.

Pero además es muy amable, honesta, agradecida, fajona y siempre tiene una historia que contar. Tiene sus 60 y pico, de nuestra hermana República Dominica, y siempre procura verse bien. No importa cuánto le cobren en el salón de belleza, si su ropa es casi desechable pues la utiliza una o dos veces, y hay algunas que nunca ha usado. Lleva viviendo al menos 10 años en el mismo apartamento, un divorcio, una separación y no tiene familia aquí en Puerto Rico. Un hermano y una hermana por parte de padre en New Jersey, y una hermana por parte de madre en Boston. En Nagua República Dominicana solo una tía “loca” y los restos de su madre de hace cinco años a la cual le hace una misa todos los meses de abril.

Para que hablar de plan de retiro, pues se ha dedicado sus 20 años que lleva aquí a limpiar casas de “riquitillos” en Torrimar. El único beneficio que ha tenido es heredar las cosas de gran valor a las que ellos ya no les dan importancia. Y después de 10 años dando servicio a una misma casa, a una misma familia, después de haber criado a esos, antes niños, hoy jóvenes adultos, la despedida es un “que te vaya bien”. Agradece que su hija de 35 hoy día, haya encontrado la Yoga, ya que tiene problemas de ira por el rencor que le guardo al haberla dejado a sus 15 allá en la República Dominicana. “Los hijos siempre lo verán como abandono aunque sea por su propio bien”. Su nieta de 17 la aprecia, y su bisnieto de 5 meses con descendencia canadiense, bueno, aun no lo ha visto.

Hoy miércoles es su última noche aquí, hoy no le puedo negar nada. Hoy le prestare atención solo a ella. Ni si quiera a la luna que está llena. Hoy ella quiere darse la cervecita, antes de irse “darme el gustazo porque no he bebido lo suficiente en esta vida”. Y a mí que no me gusta, con más gusto me la voy a dar. Ha hecho demasiado en estos últimos días. Imagínate, saber que tienes cáncer y que te saquen un pasaje sábado para irte miércoles, es agotador. ¿Cómo deshacerte de todo lo que te has hecho por 10 años en 5 días? Le digo que tal vez sea una señal para que disfrute su vida sin temores, o para que se deshaga de todo para comenzar una nueva vida, aun que esa vida sea corta. Que la muerte a veces es una oportunidad para no tener ataduras y ser libre al fin por el tiempo que nos quede.

Lo que debió ser una conversación de una cerveza, se convirtió en una de tres  largas. Hablamos de residencias, infidelidades, amistades verdaderas, enamoramiento y pretendientes, de hombres que pasada cierta hora “tiran para el otro bando”. Las fiestas en Nagua, relaciones abiertas, el vivir en un país mientras tu corazón está en el tuyo, la cooperación que debe haber entre compatriotas en el extranjero y lo difícil que es ser mujer dominicana en un país como Puerto Rico. Me aconsejo caminar 11 horas semanales para controlar la diabetes, me confesó su edad, pero más que nada agradecimiento y honestidad.

Me angustia el pensar que en las ocasiones que pude pararme para hablar con ella no lo hice, porque tenía prisa o quería hacer otras cosas. Me entristece imaginar en cuantas ocasiones otras personas necesitan con quien hablar y yo las he ignorado por completo. Cuantas veces he terminado conversaciones sin que comiencen, porque asumo que me van a venir con el mismo cuento de la última vez. Y que conste, cuando digo “yo”, me refiero a mi y ti que estas leyendo. No importaron todas las precauciones, la buena alimentación  y todo el ejercicio. La vida cambia en un segundo, y la pregunta es, independientemente de las circunstancias;

¿Estás satisfecho o satisfecha con la vida que has vivido?

No sé si su tratamiento salga bien, aun si sale bien, no sé si regrese. No sé si esta sea la última noche que la veré. No nos despedimos, porque aunque nuestros horarios no coinciden nos veremos mañana.

Si…

Mañana nos veremos…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s