Medicación en la Adolescencia

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Originalmente publicado en Jóvenes Positiv@s de Latinoamérica y el Caribe:

A mis 8 años descubri que vivía con VIH. “Transmisión Vertical”, es el nombre que se la da a la via de transmisión de una madre al o a la bebe. ¿Por qué hablar del tema? Bueno, en primer lugar, hemos vivido con VIH toda la vida, somos una población poco estudiada, hemos visto la epidemia desde poco después de su inicio y hasta la adolescencia no tomamos decisiones sobre nuestros cuerpos. Es preciso exponer nuestras particularidades y necesidades desde varios aspectos, desde el psicológico emocional, social, al clínico, de manera que generar estrategias de intervención en los países de Latinoamérica y El Caribe.

Tomo medicamentos desde que tengo memoria. En alguna parte de mi, recuerdo que una vez al mes iba al dispensario y me ponían una medicación intravenosa, adicional a la que tomaba por boca. De pequeña los tomaba líquidos y antes de que supiera para que fueran…

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Quiero que me mires

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No tú que me lees, porque virtualmente seria complicado. Pero si pienso que eso es lo que hay en la cabeza de aquellos hombres que te ven en la calle y te pitan como si fueras perra, o te gritan “¡hey!” al menos 7 veces antes de que te veas obligada a mirar para que paren, solo para que te digan “hola” o te hagan una seña con la mano, como si realmente fueran seres irresistibles de mirar. Desde que tengo senos, sufro de este mal, o sea, ya son 10 años escuchando todo tipo de comentarios, porque NO son piropos, mirando todo tipo de gestos e insinuaciones, sintiéndome completamente vulnerable, porque si les grito “hijo de puta” o les saco el dedo, soy una malcriada o me arriesgo a ser agredida. Si en algún momento me cansara, de una muy mala manera, y decidiera asesinar al primer hombre que venga a decirme “arroz que carne hay”, sin duda iré presa, y en el funeral de aquel tipo la gente diría “tan bueno que era”. Suena extremista, pero es que no es lo mismo que un conocido te diga “adiós” a que un desconocido en la calle te diga “adiossssssssss”, como si con el exceso de S fueran a tocarte. Hay mujeres a las que les gusta que las “piropeen”, pero a mi no, no de esa manera, porque simplemente no me interesa escuchar tu opinión sobre el como me veo o lo que te provoca.

Recuerdo mi empleo anterior, durante casi dos años caminaba por una plaza donde el menos 10 hombres se sentaban a jugar domino, algo muy cultural aquí. De 2 a 4 veces pasaba por allí, 5 días a la semana. Dirán, pero ¿porque no tomaste otras rutas? Sencillo, no se supone que cambie de ruta para evitar ese tipo de comentario, ellos deberían abstenerse de hacerlos. Un olor a cigarrillo, sudor, a veces alcohol y siempre macharranería, al menos un “piropo” escuchaba, en los cuales se referían o a mi color de piel o edad, sin contar las miradas o los hombre que venían después vendedores de frutas y viandas. Me miraba contantemente para ver si tenia algo por fuera, pero no, nunca ande desnuda. Esto lo único que me provoca es repulsión, y no quiere decir que no me sienta atraída por los hombres, pero tampoco soy un pedazo de carne ambulante en espera a ser devorada por algún predador.

Hace una semana tuve una de las experiencias mas incomodas en relación al testeo de VIH. Le estoy haciendo la prueba de VIH  a un señor en sus 40 y tantos, y dentro de la conversación el me dice que nunca tendría una relación con una mujer VIH positiva, ni sentimental ni sexual. Claro, él esta en todo su derecho de escoger con quien desea tener una relación, sin embargo en su manera de hablar y las palabras que utiliza noto cierto prejuicio. Mi deber como mujer VIH positiva, es dejarle saber que nosotras también tenemos el derecho a escoger y establecer una relación, tanto sexual como sentimental, independientemente de nuestro seroestatus. Luego de esto, el comienza a utilizar los términos, si es que así se pueden llamar, de “limpia” para quien es negativa, por ende “sucia” para quien es positiva. No es necesario que verbalices la palabra “sucia” para saber que a eso te refieres cuando en una conversación el ser negativa es lo que significa estar “limpia”. El tipo continuo hablando cada vez mas despectivamente y ni siquiera después de yo comunicarle lo incomoda que me hacia sentir con sus palabras ya que yo era, y soy, positiva, dejo de usarlas. Cuando se fue, tuve que tomarme unos minutos para llorar y sacármelo, por que esta brutal que después de todo el trabajo y tiempo que una lleva brindando información, tenga que aguantar a este tipo de personas, sin poder decirle lo que se merece, insultarlo o botarlo, pues es tu trabajo lo que se pone arriesgo.

Continuando por la misma línea, de lo anterior, durante la semana, me lo encontré por la calle. La primera vez, me saluda, yo no me detuve, pero él continuó hablándome. Me pregunta “¿vives por aquí?”, luego me dice con voz autoritaria “Yo vivo allí arriba, ¡mira! Pa’ cualquier cosa oite”. Cuando volteo, me da una mirada de arriba a  bajo como quien diría “yo se lo tuyo”, con la seguridad de que me esta ofreciendo una oportunidad única, que para mi deben ser escasas, mientras se acomoda el pantalón agarrándoselo por la correa, como en símbolo de que esta listo, ese bendito gesto que me parece macharrán. No se si todas estas impresiones fueron reales, pero así lo percibí yo. La segunda vez, hace dos días, lo vi otra vez y en esta ocasión cambie de ruta. Tuve que caminar unos minutos mas y para completar llovió. Fue completamente innecesario que yo me tuviera que mojar solo para evitar ver a este tipo. Pero no supe que otra cosa hacer, aunque mi mentalidad feminista, me dijo “lo puedes enfrentar”, mi instinto de supervivencia me llevo a tomar el otro camino…

Trinidad & Tobago

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El Caribe es el lugar en el mundo…

Comprendí que hay más que las Antillas Mayores o hispanas, diferentes realidades. Para lo pequeña que es la región es bastante diversa, y más cuando hablamos de VIH. Fomentemos la inversión en VIH para el Caribe, y cuando digo Caribe me refiero al resto de las islas que has sido olvidadas o que solo son nombradas como destinos turísticos. Reivindiquemos nuestra identidad afro y taina…

 

Malaysia

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Desde diciembre participo de la Plataforma de Dialogo en los derechos de las mujeres que vivimos con VIH, de la ONUSIDA. Después de varios meses trabajando vía email y llamadas telefónicas, por fin nos encontramos el 27 de mayo en Kuala Lumpur, Malasia. Fue una experiencia inolvidable, me hiso sentir que soy parte de algo más grande que yo, y que tengo un lugar importante en la lucha del VIH en el mundo. Conocí a mujeres de diferentes rincones del mundo; Egipto, Inglaterra, Kenia, Sur África, Indonesia y Malasia, además me reencontré con otras ya conocidas de Namibia y Argentina.

Esta reunión fue previa a la Conferencia “Women Delivers”, igualmente celebrada en Kuala Lumpur. El viaje fue de 7 días; 2 días montada en aviones de ida y vuelta, 2.5 días en Malasia y el resto del tiempo lo pase en aeropuertos sin poder salir de ellos. Estaba muerta del miedo pues nunca había estado más de 4 horas montada en un avión, y esta vez me toco 4 horas de Puerto Rico a New York, 12 horas de New York a Dubái y 8 horas más de Dubái a Malasia, un total de 24 horas, lo mismo de regreso.

Definitivamente el viaje valió las 24 horas, pues conocí historias de las que la gente te cuenta sin saber si es cierto o no. Aquí tuve la oportunidad de escucharlas de primera mano, de boca de las protagonistas. Por ejemplo, como es que hay países en los que las madres infectan a sus bebes con leche materna por tener que escoger que hacer con el poco dinero que tienen. Las horas que deben caminar hasta su clínica para poder recibir su terapia. Que en algunos países musulmanes, la mujer que no está casada no tiene derecho a tener plan médico, y si lo tiene, sin su esposo no puede ir a recibir servicios clínicos. Por lo tanto, si el marido esta postrado en cama, no está en el país, o simplemente no le da la gana, por cualquier razón, de ir, la mujer se queda sin recibir ese servicio. Aprendí sobre la esterilización forzada en ciertos países, cuando una mujer VIH positiva llega a sala de parto. En caso de que ella no desee firmar, otra persona cercana puede firmar, bajo la excusa de que por los químicos que le administran durante el parto no está en sus cinco sentidos. Pude ver cuán afortunada soy, y todo lo que me falta por aprender.

Kuala Lumpur es una ciudad muy interesante, no tienes que irte muy lejos para ver la diversidad cultural y de clases sociales. Así como puedes estar un hotel de lujo en una calle, desde la habitación más cara puedes ver una residencia de gente de pocos ingresos dos calles más abajo. Saliendo del barrio chino, se puede ver una mezquita, y más adelante ver el Mercado Central mayormente hindú. Para mi es el lugar donde se juntan todas las culturas asiáticas con las árabes, vi de todo; vietnamitas, coreanos y chinas. Árabes, persas, egipcios y muchas hindús que según lo que vi, eran las más pobres.

Yo, afro-caribeña, allí fui algo sumamente exótico. Como dirían acá, “arroz que carne hay”. Con el calor que hacía, yo andaba en cortos y camisillas, algo común en el caribe. Con “harta pechuga”, notable trasero, pelo rizado, alborotado, y un color diferente, cause conmoción. A tal grado que las mujeres musulmanas cubiertas desde los pies hasta el pelo, me miraban mal, las de pelo chino me tocaban los rizos como si fuese una peluca, y los hombres me miraban como a agua en el desierto. En ocasiones fue incomodo, en otras gracioso y agradable. No pude evitar sentirme mal por aquellas mujeres con sus burkas a través de las cuales solo se les veían los ojos, caminando bajo el sol, siempre atrás de sus maridos. Era como si no existieran.

En fin, fue un viaje muy enriquecedor, algo que jamás pensé que sucedería. Creo que al fin mi trabajo está rindiendo frutos…

Español = Identidad

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Violentar mi identidad, es violentar mi dignidad. La identidad para mi es lo que he construido que soy, es como un tesoro custodiado en una torre alta por dragones y todo tipo de bestias mitológicas. La identidad para mi, soy yo. Parte de ella, para mi es la cultura, ideales, preferencias, circunstancias, mi idioma y lenguaje. El lenguaje cotidiano, los refranes, esa jerga y hasta el vulgarismo, es algo tan rico que muchas y muchos evitan y menosprecian, tildándolo muchas veces de cafrerías, sin saber que esas particularidades, entre tantas otras,  son las que nos pueden diferenciar o distinguir de otros/as hispanas/os  que somos, además de vincularnos como boricuas.

Aquí en Puerto Rico el ingles nos lo han metido por ojo, nariz y boca, al nivel de que es muy común sentir que hay cosas que se escuchan mejor en ingles que en español. Tenemos doctorados en el anglicismo. Para mi es absurdo tener una conversación 60% en español y 40% en ingles, y peor aun, vergüenza que haya gente que no sepan como decir ciertas palabras en español, siendo un idioma con tantas palabras, que nos sobran palabras. Que conste, el querer rescatar el idioma no es rechazar el ingles o algún otro.

Declaro que reprobé la clase de psicología social, así que no tengo tantísimo conocimiento sobre la sociedad, mis clases en esto han sido “la calle”. Sin embargo esto del idioma yo creo que algo tiene que ver con las clases sociales. La educación que recibe la “clase baja” o la “clase trabajadora”, usualmente es en escuelas públicas, donde aun después de 12 años tomando clases de ingles, muchas/os no lo aprendemos.  Es más fácil aprender de las películas y la música, como es mi caso, que de la misma escuela. Por otro lado quienes pueden estudiar en escuelas privadas, que se asume tendrán mejor educación, porque tienen los recursos, tienen mayores probabilidades de aprenderlo. Así que es bastante común, que quienes somos de barrio seamos quienes no hablemos mucho ingles, versus quienes están mejor “acomodadas/os”. Si esto es cierto, entonces ¿cuan capaces somos de ser inclusivas/os con quienes han tenido una educación pobre para con la participación comunitaria?

Esto me recuerda a los diferentes grupos en los que he participado en temas relacionados al VIH, en el cual las discusiones se dan utilizando los procesos parlamentarios, y usualmente somos nosotras/os, la comunidad VIH, que por falta de conocimiento en estos procesos no participamos de manera activa, y solo estamos allí para avalar las decisiones que toma el Departamento de Salud y otras ONGs  que nos afectan.

He tenido la oportunidad de participar en espacios internacionales, y lamentablemente cuando se quiere llegar allí, hay que saber ingles, si no, te puedes quedar atrás. ¿Pero que estamos haciendo para romper con esto? Siento que el español ha sido objeto de opresión, y el no apoderarme de el, es como ceder una parte de mi identidad. Yo pienso que debemos sentar un precedente, visibilizar sin timidez, ya que parece ser que hablar español en asuntos o foros globales es un acto de revolución. Y si, el inglés se puede considerar práctico, pero, ¿cuándo el español dejo de serlo? Hay conversaciones que pudieran ser más profundas, por lo extenso del idioma, palabras pasionales, significativas, espirituales y conceptuales. ¿Cuan dispuestos estamos a crear conciencia?

Reivindicar el español, eso quiero. Hasta que punto lo practico puede minimizar el proceso y la conversación, y desde que punto los procesos y conversaciones comienzan a ser superficiales por lo practico del lenguaje como creador de conceptos, posibilidades y realidades. Es a través del lenguaje que se construyen nuevas visiones. Esto es parte integral de uno mismo, y puede llegar a definir la manera en la que te relacionas con algo o alguien, es ahí donde veo la clave y la importancia.

No hay que ceder a una mayoría. No me es funcional el inglés, si no es lo que me representa, y aun siendo funcional, no se debe aceptar simplemente porque es más fácil o es lo que ya esta dado. Porque entonces, donde queda el esfuerzo, dar la milla extra comenzando por las traducciones, ese sentido de pertenencia, esa pasión por defender lo tuyo, toda esta cuestión criolla del ser, el apego, cosas que ya están ahí mezcladas en las uñas y hasta debajo de la piel. Yo quisiera llegar a un nivel en el que no tenga que estar observándome constantemente al hablar, para utilizar las palabras correctas. Desvincularse o ignorarlo, lo veo como sutilmente violentar parte de esa identidad y continuar con la naturalización del problema.

Pienso que para el trabajo con las comunidades el lenguaje es vital, es como parte de los requisitos para crear ese vinculo que te puede abrir las puertas en esa comunidad, lugar o población. De otra forma seria una impostura y ningún esfuerzo tendría sentido, porque simplemente no eres identificable. No olvides de donde vienes para no violar quien eres…

Log- Colombia #2

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Mayo 17. El día de hoy fue súper largo. También hoy tuvimos a Franklin. Tuvimos a Maru de ONUMujeres acerca de la estructura de las Naciones Unidas. Sobre cómo, y en qué momento se formo “Cairo +20” y la ICPD. Además están las metas del milenio llamadas “Post 2015”. Metas que no se han realizado del todo. Ya Grisel y Mariana se sienten mejor.

En la noche fuimos Germana, Irene, Carla, Alma y yo a la Plaza Bolívar. Vimos a Café Tacuba, ¡¡¡en vivo y gratis!!! Era de la TV Humana o algo así. Pasamos por el área universitaria, y pude ver, además de muchos jóvenes, muchos murales con mensajes de resistencia. Allí nos encontramos con Linda, Barbie, Beatriz & Grisel que estaba perdida. Un indígena con un programa de TV, y nos grabo y toda la cosa. ¡¡Vamos a salir en la TV Colombiana!! Nos enseno que “ayacama” significa “buen camino” o “ten un buen camino” creo que en quechua.

Pasamos un buen rato caminando por el área, mirando a los murales, lo amables que eran los policías y taxistas, y los jóvenes que me dieron agua ardiente. Fuimos a la Zona Rosa, y jamás en mi vida me habían hecho ofertas para entrar a un club. Al final entramos a uno que pagamos 10mil pesos por entrar, nos regalaron una botella de agua ardiente,  una de champana y barra abierta toda la noche. Definitivamente aquí el perreo no es perreo, se baila de frente y no apretao. Baile como un trompo, y prácticamente fuimos el foco de atención.  Llegamos súper tarde, medias ebrias, pero con mucho “spirit”.

Mayo 18. Me levante súper temprano. Primera en desayunar, y mucha energía, más que el resto puedo decir. Creo que comenzamos tarde y parece que no fuimos las únicas en irnos de janga anoche. Varias chicas se están durmiendo, tremenda noche.

Hoy vino Edurne, o al menos asi creo que se llama, de Argentina para hablarnos sobre el Advocacy, y que bueno pues tenía dudas entre lo que significa hacer Advocacy y el activismo. Sebastián no hizo desmenusar cual es la problematica de las mujeres. La  educación, entendemos que es la raíz de todos los males. Gaby, Meyvis, Flor, Camila Csery, Magda, Germana y yo, estábamos en un grupo. Fue un trabajo arduo, y Sebas nos exprimió, pero fue tremendo ejercicio.

Cuando escuche a la única chica trans, casi se me para el corazón. Presento con Camila A. Hablo de todo lo que sufren y como tienen muchas veces una muerte indigna. Muchas están contagiadas con VIH, y mueren por las complicaciones por la falta de acceso a la salud. No solo son estigmatizadas por tener VIH, sino por ser gays y trans. Encima, al morir, les recortan el pelo y en su funeral se les vela como hombres y no como mujeres, o sea, no se les respeta su identidad de género, terminando con una muerte y entierro indigno.

Varias chicas nos pusimos de acuerdo para en la mañana ir al Cerro Monserrate, pero no contamos con la chiva. ¿Qué es la chiva? ¡No piensen que una cabra como yo! Una chiva es una especie de carrosa y “party bus”, o al menos así le llamamos en PR. Es abierta por todos lados, tiene techo y tres buenos tubos, luces de discoteca y un musicon terrible.

Nos pusimos de acuerdo para montarnos en una, 20mil pesos por persona, y esa noche les fue muy bien pues éramos al menos 30 personas, desde las chicas, amistades que llegaron allí, hasta lxs jóvenes organizadores. La realidad es que se puede disfrutar en mil idiomas juntos, y no tengo la más remota idea de adonde nos llevaron, era una especie de rancho.

Durante el camino vimos la ciudad de Bogota en la noche, todas las lucecitas, hermoso. Llegue con los oídos tapados, pero el calor que nos provoco el baile lo destapo todo. Yo me sentí la mega carambola, baile en el tubo de la chiva, en las curvas, subiendo, música que aun intento descifrar que genero es, salsa con chicas, en coreografías, en fin, ¡hasta los anuncios! Y cuando una se sentaba ahí iba yo a pararlas porque no toleraba verlas sentadas.

De regreso, igual. Hasta me disfrute el orinar en un baño portátil en movimiento. Al llegar quería continuar con el baile, y es que ha sido una de las mejores noches de mi vida, de esas en las que si amaneces muerta al día siguiente no importa, porque ya has disfrutado lo suficiente.

Mayo 19. Solo dormí tres horas para irme al cerro Monserrate con Francisca e Irene. Fue prácticamente mi única oportunidad de ver Colombia. De camino subimos, pero al llegar allí, tuvimos que subir más todavía. ¡Wow! No sé cuantos pies, pero pasamos la neblina de lo alto que estábamos. Mejor dicho, la neblina estaba debajo de nosotras. Sentía que le podía ver los testículos a Dios de lo alto que estaba. Es un lugar bello, y bueno, religioso, pues es una iglesia. Daba de 10 a 15 pasos, y tenía que pararme a respirar pues la presión me estaba asfixiando. Tardo un rato para que la neblina se despejara, y cuando salió, ¡Sublime!

Hermoso, algo verdaderamente celestial. Fuimos al área de los artesanos y me vi tentada a comprar coca, hoja de coca. Allí es súper común, y aparentemente ayuda con esto de la altura. Pero posiblemente no pasaba la aduana acá en Puerto Rico, así que para evitar, la deje. Las tres nos tomamos muchas fotos, y estuvimos allí el tiempo suficiente para que Francisca no perdiera su vuelo. Tomamos un teleférico de bajada y yo aterrada, no recuerdo la última vez que tome uno. Que vértigo, para completar se puede ver todo para abajo y va bastante rápido. Fueron minutos muy especiales.

Pasamos un momento agradable en el desayuno, antes de despedirme del grupo que se iba a las 9:00 am. Le deje un mensaje en el espejo a Grisel por si no lograba despedirme de ella. El trabajo de hoy fue más bien dividirnos en grupos, en los cuales entendíamos que podíamos trabajar mejor. Yo como siempre, me uní al de comunicaciones, eso de las redes sociales se me da muy bien. Me fui antes del almuerzo, a cada una le di un beso y un abrazo, unos más largos que otros.

Corrimos como locas buscando la puerta por donde salía nuestro vuelo. Tuvimos, Joan y yo unas conversaciones muy interesantes, que me ayudo a conocerla un poco más. Durante el vuelo, en todo momento mire hacia abajo. Vi todas las montañas y un rio infinito que cruza a todo el norte de Latinoamérica. Me di cuenta de lo ancho que es el canal de Panamá, y lo mucho que se parece a Puerto Rico. De camino a PR, el avión entro por el oeste y atravesó toda la isla de noche. Fue impresionante ver de tan cerca la forma real que tiene PR, desde arriba, así como en los mapas. Fue un momento hermoso. Esto me lo disfrute, íbamos muy bajito, aun sin distinguir un auto, hasta pasar por el centro de la isla. Me da alegría saber que aún queda mucho verdor en mi islita, y poder ver áreas desde arriba en la noche porque hay una sola casa o un auto en movimiento. Por otro lado, hay mucha contaminación lumínica en muchas otras áreas.

Llegamos, obviamente aplaudí, y es molesto tener que pasar por aduana y que te pregunten “¿qué hacías allí?” ¿WTF? Si estaba haciendo algo ilícito no te lo diría igual, asique para que preguntan. Hasta una perra hibrida, pues más bien parecía un caballo, me registro en bulto mientras compartí mi información con mi bori.

Afuera mi padre estaba esperándome, muy contento pues su hija había visitado Latinoamérica, y no para vacacionar precisamente. Esa noche dormí en casa de mi tía en la habitación de mi padre, amanecidos estuvimos hablando de todo lo allí sucedido, así como dos amigas hablan de su primera vez…

Minientrada

Mayo 15. Son las 10:30 am en la zona horaria -5. En alguna parte del cielo latinoamericano. Estoy súper emocionada, loca por ver Colombia, loca por ver el “extranjero”, loca por tocar suelo sur americano por primera vez. Anoche llore. Llore de miedo, me aterran los aviones y la idea de que algo salga mal. Entre el lunes y el martes me baje una botella de vino blanco, en símbolo de celebración.

Anoche inoportunamente me invitaron a cenar. Acepte, aproveche la ocasión para conocer más a este árabe. Si árabe, ¿quién lo diría no? A pesar de ser todo un caballero, no me veo en una relación con él. Pero el necesitaba un oído que lo escuchara y escuchar es algo que estoy practicando.

Calypso alimentada, taller coordinado, apartamento limpio y una maleta de mano. Así me fui para casa de mi tía anoche para que mi papa me llevara al aeropuerto. Durante el camino de madrugada, no hablamos del viaje, pero si sentía mucha nostalgia. Mientras más me acercaba mas se me apretaba el pecho. Ese sentimiento de que podía ser la última vez que lo vea, que lo abrace y le dé un beso, es horrible. Por eso la única persona que me puede llevar al aeropuerto es mi padre. Por si no regreso, la ultima cara que deseo haber visto es la suya. Y de regreso, que solo él me recoja, para asegurarme de que está sano, salvo y ansioso de verme.

Ya en Panamá me llene los ojos den chicos latinos, que están buenísimos. Al montarme en el segundo avión vi a una indígena en la fila de atrás. La vi y me sentí conectada con ella, aunque no cruzamos palabra. Al llegar a Bogotá la vi a ella junto con el chofer, así que si estábamos conectadas. Jovita de Guatemala y Gaby de Argentina, a las primeras que conocí. En el hotel, vimos a dos chicas más, Francisca de Chile y la adorable mexicana Grissel de L.A. Con quien compartí habitación pero se me enfermo por dos días.  En el almuerzo conocí a otra indígena hermosa, que te habla como si te conociera de toda la vida, mi nena Flor de Ecuador, quien allí mismo conoció a su paisana Carla.

No sé si era por el color o el pelo, pero caminando por el área mucha gente me miraba extraño. Note que no hay muchas mujeres con el pelo rizo, pero si todas usan medias y botas. Hice mi primera compra por si el tiempo no me daba, decisión muy acertada. Pude ver que la mayoría de quienes tenían carritos de frituras y arepas en la calle eran mujeres de color, con el mismo pelo que yo.

Más adelante me encontré con Mariana, que nos amábamos vía internet. Mientas esperábamos la cena conocí a Sofía de Argentina, con quien conspire para irnos de rumba, pero con quien casi no rumbié. Thessa la brasilera, Ana de Bolivia y Lurdes de Perú que fue la única que adivino de que país, mejor dicho de que área era yo. “Tienes un brillo en los ojos, y una alegría en la cara, obvio eres caribeña”. La cena estuvo riquísima. Conocí a Kalindy y Diego medio cocolo de Ecuador, a Nayely, Ayuri y Sebastián, mexicanos, todos/as un amor.

El corazon se me quiere salir del pecho de la emocion!

Mayo 16. Mi compañera se levanto enferma.

Durante el desayuno conocí a más chicas; Alma de México, Germana de Bolivia, Angeline de Jamaica, Vanessa de la República Dominicana, Magda y Linda Colombianas. ¡¡Y por fin vi a Camila!!! ¡Qué emoción! Comenzamos el día con un panel súper interesante. Hablo una feminista de la vieja guardia, Ana Cristina de Colombia. Nos detallo la historia de los derechos sexuales y reproductivos desde hace prácticamente un siglo hasta ahora. Luego en el almuerzo nos reunimos las chicas de la red, Mariana, Grissel, Camila, Beatriz, Barbie y yo. Hablamos bastante y eso nos dio una idea de donde estamos paradas. Conocí a Joan, boricua, de Profamilia, que ya tiene el acento colombiano, ¡Que graciosa se escucha!

En la tarde el recurso fue Franklin de Ecuador. Es una enciclopedia ambulante. Hablo sobre la historia del neo liberalismo, el estado de bienestar y el buen vivir. Súper interesante, pero en algún momento me sature de información, y ya no retuve nada más. Habíamos planeado salir, Sofía y yo, pero al final nos quedamos.

Nos compramos un par de cervezas y nos fuimos al 505. Allí conocí mejor Meyvis de Panamá, otra Camila de Uruguay. Como 15 mujeres hablando de sexo, diferentes conversaciones en cada esquina. Tremenda noche de risas, sexo, confesiones y alcohol.

¡Inolvidable


Log- Colombia

¡Nos celebro!

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Se acerca el día de las madres. Y este año, más que otros, la recuerdo mucho. Recuerdo su sonrisa, sus facciones tainas, sus chistes, su voz, su música, su lunar en el parpado, su pelo lacio brillante y oscuro. Recuerdo su melancolía, preocupaciones, carácter fuerte y volátil, sus muslos cómodos, su pecho tibio, sus cargas y su alegría.

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También recuerdo escuchar en la clínica cuando pequeña que vivíamos hasta los 20 años, y según me contaron sin querer, al diagnosticarme, me dieron solo 3 años de vida. En 17 días (el 26 de mayo) cumplo mis 25, la llamada “peseta”. Y me preocupaba, confieso, porque no he cumplido con lo que la sociedad establece que debes cumplir a los 25. En algún momento pensé que no había hecho nada con mi vida. Pero ya sea por que las he provocado o porque me han llegado, el viajar a Colombia y Malasia en solo una semana, demuestra cuán equivocada estaba.

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Para el día de las madres quiero agradecer por la que tuve, aun que por poco tiempo, pero estuvo ahí, me cuido e hiso todo lo posible para que mi niñez fuera lo más feliz posible. Hay cosas que si ocurrieron, pero ella fue un amortiguador, un filtro para que yo no me viera afectada. No es por nada que después de su muerte mi vida dio un giro de 360°. Y que quede claro que reconozco y honro a mi padre por su labor para conmigo, muy pocos hombres tienen la aventura de criar a una niña pre adolecente y chuparse todo su proceso hasta su juventud. Definitivamente fueron dos etapas completamente diferentes.

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¡Para mis 25, grito que nunca voy a crecer! Me resisto, soy como Peter Pan. Es complicado el ser adulto, y tampoco quiero perder la esencia con la que se nace y se suele perder con el paso del tiempo. Quiero que la frescura perdure, que la curiosidad no muera y que continuar creyendo en la magia. No quiero ser ciega para dejar de ver la injusticia a mí alrededor. No quiero volverme sorda y perderme las increíbles historias de la gente. No quiero quedarme muda aunque se me canse la lengua de seguir denunciando lo que está mal. Ojala no pierda mis extremidades para servir y crear, de otra manera seré una de esas se solo se dedica a quejarse sin hacer nada.

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Ahora puedo ver que mi madre no me dejo infectada, me dejo con un legado, una forma de ver la vida diferente. Una sensibilidad que al mundo le hace falta, una oportunidad de destacarme y permitirme tener voz como mujer joven boricua, y llevarla a otros países. Una razón más para vivir intensa y libremente, circunstancias para conocer gente maravillosa, extraordinaria y de calidad. Un legado al que apenas comienzo a hacerle honor…

Te celebro en el día de las madres, y a mi,  por mi cumpleaños…

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Josefina

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La vida te cambia en un instante y eso es algo que yo debo saber ya. Nunca había tenido la oportunidad de conversar con mis vecinos, mucho menos de entrar a sus casas. Hace varias semanas mi vecina Josefina, me pregunto que si la podía acompañar a una cita médica. “Me van a chequear el culo”, así se refería para hablarme sobre la colonoscopia. Desde hace un tiempo le venían dando dolores y evacuaba mucho y con sangre. Pensaba que eran hemorroides. El domingo cuando salía de mi casa, ella me escucho y me detuvo para hablar conmigo. Cinco minutos se convirtieron en tres horas. “Cáncer de colon”. Eso me dijo. Según lo que he escuchado, ese tipo de cáncer es muy peligroso, y una persona muy cercana a mi falleció del mismo cáncer. No encontré palabras para consolarla. No soy muy buena para consolar, mi presencia, hombro y calor es lo mejor que brindar. Ella rápido se compuso, y me invito a entrar a su hogar.

Josefina es “holder”, todo lo guarda, todo se lo quiere llevar en su maleta a Boston. ¡Tiene demasiadas cosas! Me regalo varios abrigos, camisas y enlatados. Regalo la nevera y la estufa, y no creo que consiguiera quien le comprara el carro en menos de 3 días. Ya tenía estrés la pobre, pensando en las discusiones que tendría constantemente con su hija pues es muy explosiva, que no tendría su espacio personal pues está acostumbrada a vivir sola y que no podría aportar económicamente. Hablamos de muchas cosas, y pude ver que es una mujer que vive con muchos miedos, tomando demasiadas precauciones, mirando las cosas negativas que podrían suceder.

Pero además es muy amable, honesta, agradecida, fajona y siempre tiene una historia que contar. Tiene sus 60 y pico, de nuestra hermana República Dominica, y siempre procura verse bien. No importa cuánto le cobren en el salón de belleza, si su ropa es casi desechable pues la utiliza una o dos veces, y hay algunas que nunca ha usado. Lleva viviendo al menos 10 años en el mismo apartamento, un divorcio, una separación y no tiene familia aquí en Puerto Rico. Un hermano y una hermana por parte de padre en New Jersey, y una hermana por parte de madre en Boston. En Nagua República Dominicana solo una tía “loca” y los restos de su madre de hace cinco años a la cual le hace una misa todos los meses de abril.

Para que hablar de plan de retiro, pues se ha dedicado sus 20 años que lleva aquí a limpiar casas de “riquitillos” en Torrimar. El único beneficio que ha tenido es heredar las cosas de gran valor a las que ellos ya no les dan importancia. Y después de 10 años dando servicio a una misma casa, a una misma familia, después de haber criado a esos, antes niños, hoy jóvenes adultos, la despedida es un “que te vaya bien”. Agradece que su hija de 35 hoy día, haya encontrado la Yoga, ya que tiene problemas de ira por el rencor que le guardo al haberla dejado a sus 15 allá en la República Dominicana. “Los hijos siempre lo verán como abandono aunque sea por su propio bien”. Su nieta de 17 la aprecia, y su bisnieto de 5 meses con descendencia canadiense, bueno, aun no lo ha visto.

Hoy miércoles es su última noche aquí, hoy no le puedo negar nada. Hoy le prestare atención solo a ella. Ni si quiera a la luna que está llena. Hoy ella quiere darse la cervecita, antes de irse “darme el gustazo porque no he bebido lo suficiente en esta vida”. Y a mí que no me gusta, con más gusto me la voy a dar. Ha hecho demasiado en estos últimos días. Imagínate, saber que tienes cáncer y que te saquen un pasaje sábado para irte miércoles, es agotador. ¿Cómo deshacerte de todo lo que te has hecho por 10 años en 5 días? Le digo que tal vez sea una señal para que disfrute su vida sin temores, o para que se deshaga de todo para comenzar una nueva vida, aun que esa vida sea corta. Que la muerte a veces es una oportunidad para no tener ataduras y ser libre al fin por el tiempo que nos quede.

Lo que debió ser una conversación de una cerveza, se convirtió en una de tres  largas. Hablamos de residencias, infidelidades, amistades verdaderas, enamoramiento y pretendientes, de hombres que pasada cierta hora “tiran para el otro bando”. Las fiestas en Nagua, relaciones abiertas, el vivir en un país mientras tu corazón está en el tuyo, la cooperación que debe haber entre compatriotas en el extranjero y lo difícil que es ser mujer dominicana en un país como Puerto Rico. Me aconsejo caminar 11 horas semanales para controlar la diabetes, me confesó su edad, pero más que nada agradecimiento y honestidad.

Me angustia el pensar que en las ocasiones que pude pararme para hablar con ella no lo hice, porque tenía prisa o quería hacer otras cosas. Me entristece imaginar en cuantas ocasiones otras personas necesitan con quien hablar y yo las he ignorado por completo. Cuantas veces he terminado conversaciones sin que comiencen, porque asumo que me van a venir con el mismo cuento de la última vez. Y que conste, cuando digo “yo”, me refiero a mi y ti que estas leyendo. No importaron todas las precauciones, la buena alimentación  y todo el ejercicio. La vida cambia en un segundo, y la pregunta es, independientemente de las circunstancias;

¿Estás satisfecho o satisfecha con la vida que has vivido?

No sé si su tratamiento salga bien, aun si sale bien, no sé si regrese. No sé si esta sea la última noche que la veré. No nos despedimos, porque aunque nuestros horarios no coinciden nos veremos mañana.

Si…

Mañana nos veremos…

Porque soy una mujer. Porque soy libre.

Estándar

Porque soy una mujer. Porque soy libre, y si, media confusa.

Con mis altos y bajos, llevando ciertos  puntos medios a los extremos.

Estirándome, haciendo catarsis.

Disfrutándome la alegría, aceptando la tristeza.

Simplemente reconociendo mis emociones.

Porque me rio sola, y a veces bailo a escondidas.

Con un cuerpo perfecto aunque la publicidad y la TV diga lo contrario.

Gozando el ocio, dormir más de la cuenta, comer más de la cuenta.

Porque no creo en la madurez, sino en la responsabilidad y empatía.

Organizada, flexible, accesible, pero no siempre disponible.

Envolviéndome con la incertidumbre, dudosa, y arriesgada.

Misteriosa, clara, con pudor, sin tabúes.

Reservada, indiscreta. Clara, incomprensible.

Toda una contradicción.

No me puedes tocar, soy los rayos del sol, tu piel se puede quemar.

Me puedes sentir como a las nubes, suave, mas no detenerme.

Porque callo mientras observo, escucho con el corazón.

Hablo simple, directo, honesto, nada a la ligera.

Puedo ser cínica, antisocial, calculadora, sarcástica, victima y perezosa.

Perfectamente humana, frágil, fuerte como un roble, valiente.

Con muchos procesos, con pasos gigantes. Con espacio para mi, sin dejarme presionar.

Sin hijos, sin pareja. Compartiendo las flores del camino con quienes llegan a él.

De amores paradójicos, incoherentes, espirituales, de energías.

Porque soy bella y siempre fresca. Apasionada, viva, intensa.

Porque soy una mujer. Porque soy libre…